#LaDulce Preocupa la falta de controles

Varios vecinos y vecinas de la localidad del interior están bastante preocupados con lo que viene sucediendo en Nicanor Olivera, donde desde hace un tiempo esa tranquilidad que reinaba en el “pueblo” dejó de existir. “Los chicos se juntan en la plaza a la madrugada a tomar el alcohol, hay deliverys de bebidas durante altas horas de la noche”, dijo uno de los habitantes del lugar. Pedidos a las autoridades policiales para que tomen cartas en el asunto, y a la Municipalidad de Necochea, sobre el control de venta de bebidas alcohólicas a domicilio de manera ilegal.

 

Sí hay algo que tiene el interior del Distrito, o por lo menos lo que tenía, es tranquilidad, paz. Al parecer desde hace unos años La Dulce no parece ser lo mismo. El flagelo de la delincuencia es lo que ha venido a romper una armonía en el pueblo, y los vecinos están más que preocupados: “Ya nada es igual, vos antes podías andar a cualquier por acá. Ahora, de noche ya no salís, ves a chicos que se juntan a tomar una cerveza, a fumarse un porro. Esto se descontroló”, relata una vecina de la Dulce que tiene dos hijos, uno adolescente y uno de ocho años de edad.

Uno de los cuestionamientos que realizan los habitantes de la localidad es hacia la fuerza policial, ya que consideran que podrían estar “más presente”, ya sea con rondines o bien “metiendo en cana a los que nos vuelven loco”, dijo otra vecina que se arrimó a la charla periodística. Más allá de que se apunte a la fuerza de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, también el rol municipal de contralor no escapa a las críticas de los ciudadanos, ya que “deberían inspeccionar mucho más, investigar, porque hay un montón de deliverys de bebidas alcohólicas, que funcionan a través del facebook, y que hoy fomenta el consumo de todo esto, perjudicando a nuestros pibes”, argumentó María, una señora que vive cerca a la delegación del lugar.

Claro está que, como todo, tarde o temprano las cosas llegan, las buenas y las malas. Esto último, hoy, es lo que tiene en vilo a todo un pueblo, donde los robos han aumentado, la droga también recaló y el alcohol entre los jóvenes, a altas horas de la madrugada en la vía pública, ya es una costumbre.

Al parece ser, ya nada es lo mismo en La Dulce y esto es algo que tiene preocupada a toda una población.

 

 

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