#MardelPlata Extreman los controles en el tránsito, los espacios públicos y las reuniones sociales

Para frenar el avance del coronavirus, la Municipalidad refuerza estos tres ejes que considera fundamentales. De no funcionar, no descartan poner en marcha multas económicas. La responsabilidad individual, insisten, será primordial.

 

Desde el municipio se reforzaron los controles de alcoholemia para, entre otros objetivos, desalentar las picadas ilegales.

Una denuncia de un vecino. Una cuadra con más autos que los habituales. Una casa con más de diez jóvenes cerca de sus treinta años y la obvia evidencia de que pronto estaban por llegar más. La escena, que tuvo lugar días antes de que Mar del Plata retroceda a fase 3, se completa con la respuesta del dueño de casa al ver a los policías afuera: “¿Qué hay de malo?”. Ningún agente se sorprende, es la justificación que se repite en cada una de las intervenciones. En las últimas semanas, autoridades municipales manifestaron su preocupación por el incremento de contagios por contactos estrechos en reuniones sociales clandestinas. Los últimos datos oficiales arrojan que más del 40% del total de casos desde iniciada la pandemia tiene como nexo epidemiológico a algún amigo, familiar o compañero de trabajo.

Esta información, sumada a la decisión de que Mar del Plata retroceda a fase 3 por al menos diez días, llevó a la Municipalidad a ajustar su estrategia de control y elaborar un nuevo esquema de trabajo que incluya tanto a la policía como a agentes municipales y voluntarios de todas las áreas de la comuna.

En diálogo con LA CAPITAL, el secretario de Seguridad, Darío Oroquieta, aseguró que los objetivos en esta nueva etapa estarán centrados en “desalentar el uso y permanencia en el espacio público y evitar las reuniones sociales”.

“Hay un hartazgo y cansancio entendibles, pero tenemos que ser más precavidos. No hay consciencia del efecto multiplicador que puede tener un asado entre amigos. Si hay una persona que se contagia ahí y después sigue su vida normal, se generan, al menos, tres o cuatro nuevos focos”, señala Oroquieta, en un intento de responder a ese “¿qué hay de malo?” que, asegura, siempre termina con una denuncia en la fiscalía federal y una causal penal abierta por incumplir un DNU que establece un aislamiento social aún vigente en la provincia y ciudad.

Los tres ejes

Decretado el retroceso a fase 3 por el intendente Guillermo Montenegro, Oroquieta reunió a su equipo de trabajo y planteó los pasos a seguir en los próximos días. Según señaló a este medio, los operativos tendrán tres ejes fundamentales: evitar las reuniones sociales en domicilios, desalentar los paseos en espacios públicos y controlar el tránsito vehicular.

Si bien algunas dinámicas ya estaban en marcha (la desarticulación de reuniones y fiestas clandestinas fue uno de los fuertes en los últimos días), a partir del pasado fin de semana no sólo hubo nuevas acciones puntuales, sino también una articulación con agentes policiales, trabajadores municipales de diferentes áreas y diferentes voluntarios que se acercaron a prestar su colaboración.

“En los espacios públicos estamos haciendo un trabajo fuerte con las patrullas municipales. La idea es tener mucha más presencia en los objetivos urbanos, como la costa, las plazas y los parques, para desalentar el uso del espacio público todo lo que podamos”, indicó el funcionario.

En segundo lugar, y para abordar una de las preocupaciones más grandes del municipio, la Secretaría habilitó una línea de Whatsapp para que vecinos de la ciudad denuncien reuniones o fiestas clandestinas en sus barrios (2234 36-8599).

La estrategia ya había sido utilizada por el municipio para desarticular y controlar las fiestas por el Ultimo Primer Día que los estudiantes del último año de secundario suelen hacer a principio de marzo y que, en ocasiones, terminan con incidentes en la vía pública.

“Esta técnica nos funcionó muy bien. Es un canal unidireccional donde el vecino puede alertar sobre la reunión clandestina para activar un protocolo de actuación”, señaló el Secretario.

El tercer eje estará vinculado al control policial que tendrá un triple objetivo: además de controlar que los vecinos no se dirijan a fiestas, se realizarán controles de alcoholemia para evitar incidentes y se buscará neutralizar situaciones de carreras y picadas, registradas en los últimos días por el municipio.

De todas maneras, Oroquieta advierte que más allá del esfuerzo que desde el Estado se pueda hacer, hay un punto en el que se debe apelar a los cuidados individuales.

“Para lograr bajar la curva hay una parte importante que es la responsabilidad ciudadana. No tenemos un policía ni agente municipal para cada persona de la ciudad”, explica.

Multas económicas

Ante el aumento de los casos, el intendente de Balcarce Esteban Reino firmó un decreto municipal en el que estableció la aplicación de multas de hasta $248.000 a quienes organicen encuentros de personas no convivientes en los domicilios. Decretada la fase 3 en Mar del Plata, varios aguardaron alertas de que una medida similar se replicara en la ciudad, pero eso no ocurrió. Darío Oroquieta, de todas maneras, no lo descartó por completo.

“Yo creo que todavía tenemos un paso más. Hay que ver cuál es la reacción de lo que va a pasar en estos días. Tuvimos una muy buena recepción en el inicio de la cuarentena sobre las medidas de control y la gente se cuidaba, pero la extensión en el tiempo hizo que cada uno empiece a relajarse y hay que analizar qué va a pasar en los próximos cinco o diez días”, señaló.

Y agregó: “Si realmente no logramos llevar adelante esta situación de manera óptima, ahí sí creo que hay que avanzar en sistemas punitorios, lamentablemente. Pero todavía tenemos una instancia por delante”.

Más policías

En los últimos días, desde la oposición, en especial desde el bloque del Frente de Todos, cuestionaron la falta de controles en la ciudad para evitar aglomeraciones e infracciones en el marco de la emergencia sanitaria.

Oroquieta responde a las críticas con un pedido que mantiene desde el inicio de su gestión y que le ha generado idas y vueltas con el Ministerio de Seguridad Nacional: la cantidad de agentes de la Policía Federal en la ciudad.

“Los controles son todos los controles que podemos hacer en función de los recursos que tenemos. No hay un policía por persona, no se puede. Desde hace rato que vengo solicitando efectivos de las fuerzas federales, que también nos hubiesen apoyado y servido mucho en el despliegue territorial para disuadir y evitar estas situaciones. Pero no hay que hablar con el diario del lunes, hay que hablar con las situaciones que tenemos actualmente y creo que se esta haciendo un muy buen trabajo”, concluyó.

Fuente: Diario La Capital de Mar del Plata

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