#TresArroyos Desde el 19 de marzo, se dieron de baja 53 comercios en el distrito

Textos y fotos Quique Mendiberri

Cincuenta y tres comercios del distrito de Tres Arroyos se dieron de baja desde que comenzó la cuarentena para prevenir el contagio de Coronavirus el pasado 19 de marzo. Así se desprende de la base de datos existente en la Secretaría de Desarrollo, Ciencia y Tecnología de la Municipalidad de Tres Arroyos y la cifra representa el 1,7% de la totalidad de los 3.150 negocios y emprendimientos (comercio e industria) registrados en la ciudad cabecera y las ocho localidades que componen el partido, informaron de manera oficial fuentes de esa cartera a LA VOZ DEL PUEBLO, en el marco de una consulta específica al respecto.

Al mismo tiempo, en nuestra ciudad, en la Cámara Económica de Tres Arroyos se observó que el impacto de la pandemia en la economía de los comercios existentes en la zona céntrica, se vio reflejada en el cierre de 31 locales que, en al menos cinco casos, buscaron nuevas oportunidades en zonas más alejadas del corazón del consumo local.
Cuando hoy llevamos 141 días de cuarentena en la República Argentina, el hecho de que Tres Arroyos se encuentre en fase 5 desde el pasado 20 de junio, permitió que el 98% de su actividad económica esté funcionando con el ritmo que implica su práctica. Si bien los datos reflejan el impacto del daño en este sector de la economía tresarroyense, también permiten determinar el amplio porcentaje de emprendedores que tiene el distrito, con un productor de bienes y servicios por cada poco más de 20 habitantes, según los últimos registros poblacionales.
Factores 
LA VOZ DEL PUEBLO consultó a distintos actores de este escenario y pudo identificar entre los principales factores que llevaron al cierre de esos comercios, a los altos niveles de déficit que muchos comercios venían arrastrando desde hace por los menos dos años a la fecha, las nulas facturaciones registradas principalmente en los primeros 30 días de cuarentena obligatoria, las frustradas negociaciones a la hora de condonar precios de alquileres con inmobiliarias o dueños de locales, los límites a la hora de acceder a créditos con tasas especiales o de cero interés, el lógico endeudamiento y su respectivo efecto en el posterior desarrollo de la castigada actividad. También, en menor medida, a los inconvenientes que generó el cese de producción y traslado de mercaderías desde otras zonas de la Provincia hacia nuestra ciudad, como por ejemplo, en el sector de indumentaria.
“Concretamente, yo tuve perdón de mes de abril y a otros se les condonó un 50%. También se les bajó un 50% de alquiler durante mayo y otros pactaron nuevos valores de contrato hasta fin de año, donde algunos hasta ‘ligaron’ un descuento del 30 por ciento”, recordó el martillero Pablo Antonini acerca de las negociaciones inmobiliarias en las que participó con clientes suyos, a los que la baja en las ventas les impactó de manera significativa, “en los segmentos de clase media para abajo, después de junio, hubo movimiento, pero no hay ventas. Es impresionante lo que han bajado (las ventas)”.
En ese sentido, su colega, Guillermo Di Salvi, coincidió en que hubo dueños de propiedades que propusieron cobrar un 50% del alquiler hasta que se restablezca la actividad y que, a pesar de la coyuntura, no hubo cambios en los contratos, “tuvieron un incremento interanual del 30%, lo mismo que hubiera pasado si no hubiera habido pandemia”.

“Pudo ser peor” 
El titular de la Secretaría de Desarrollo, Ciencia y Tecnología de la Municipalidad de Tres Arroyos, Matías Fuhrer, reconoció el impacto de la pandemia en el comercio local, pero a la vez, reconoció que “pudo haber sido peor”.
“El daño en la economía se sintió, pero pudo haber sido peor, ya que reaccionamos de manera anticipada. No se dejó estar tanto tiempo el cierre del comercio. Se recorrió con las autoridades de Salud, cedimos a cosas que se pautaban de antemano, como la posibilidad de que entre gente o no. Fuimos todos aprendiendo en el camino”, indicó.
En ese sentido, el responsable de la cartera que observa los principales datos económicos de nuestro partido, indicó que existen 69 consultas vigentes para restablecer actividades que fueron pausadas por la pandemia, como así también, iniciar nuevos emprendimientos, “las consultas que estamos recibiendo se están preparando para la post pandemia. Hay una consulta acerca de qué tengo que hacer para habilitar determinado comercio, qué papelería tengo que hacer si quiero volver a la actividad. Consultas que en los primeros días de pandemia habían desaparecido”.
Los más golpeados
Por su parte, desde la Cámara Económica de Tres Arroyos, su titular, Augusto De Benedetto, aseguró que en nuestra ciudad “el sector comercial fue el más golpeado, porque pasó de facturación cero hasta una recuperación a partir del primer mes”.
En ese sentido, la cara visible de la institución que nuclea a 1050 comercios radicados en la ciudad cabecera, valoro la acción en conjunto con la Municipalidad y la estrategia llevada adelante para que el impacto no sea mayor, “fue un buen trabajo que se hizo con el Municipio. Se pudo llevar a una mesa de discusión la apertura de los comercios, de los gimnasios, las confiterías, restaurantes y los hoteles. Ahí se empezó a mover todo un poco y, en principio, le sacamos entre 15 días y un mes de actividad a otros distritos. Sabíamos muy bien que, cada 15 días, se aprobaban protocolos que eran enviados a la Provincia e íbamos haciendo algún tipo de apertura, siempre supeditado a la decisión de cada intendente”.
Para el dirigente empresarial, el acompañamiento de la producción agropecuaria también fue clave en el sostenimiento de la actual situación, “afortunadamente, el campo fue un motor que no se detuvo. En Tres Arroyos, el productor que tiene un excedente lo invierte en Tres Arroyos. Apuesta a hacer un edificio. El mismo comerciante se anima a meter un emprendimiento más, a comprar un local, a refaccionarlo”, estimó en el cierre.

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